"Siempre luché para no subir de peso, aunque debo aclarar que mi estado físico no me impide hacer goles", aseguró un desafiante Fernando Robles, artillero tucumano que después de varias temporadas, volverá a lucir la camiseta de Atlético Concepción, club en el que inició su trayectoria como futbolista.

El ex atacante de los "decanos" mantuvo una jugosa charla con LA GACETA sobre su pasado y su presente.

- ¿En cuántos clubes jugaste?

- Creo que fueron 18. En Tucumán jugué en la mayoría de los clubes que participaron en los torneos organizados por el Consejo Federal. Sólo faltó ponerme la camiseta de San Martín.

- Varios aseguran que te vieron entrenando en el complejo Natalio Mirkin...

- Bueno, tuve un fugaz paso. Fue cuando tenía 8 años y jugaba de arquero. Me costaba un montón porque tenía que ir y volver de La Banda. Me dirigieron Omar Marchese y Gustavo Bassita. Hice muchos amigos, pero terminé dejando. Con los años me llamaron dos veces, pero no acepté porque quedé muy identificado con Atlético. Hasta Carlos Roldán me quiso convencer dev que firmara.

- ¿Y cómo te hiciste delantero?

- Fue bastante extraño. Cambié de puesto en el famoso equipo de 20 de Junio. Jugábamos todos los torneos veraniegos de la Banda, Alderetes y Cruz Alta. Siempre me acompañaban "Choco" y "Cabudo", que eran una especie de representantes que tenía en esos momentos.

- También te destacabas en el básquet...

- Siempre fue mi debilidad. Lo hice desde que tenía 4 años y debuté en Primera en Concepción BB cuando tenía 13. Los sábados jugaba en Cadetes y los lunes en Juveniles y en Primera. Tenía tiempo para hacer las dos cosas. Al fútbol entrenaba hasta las 18.30 y, a partir de las 20 hasta las 23, lo hacía en básquet. Estaba encantado porque tenía muchas ganas de practicar los dos deportes.

- ¿Por qué te inclinaste por el fútbol?

- Las situaciones que uno vive lo obliga a tomar ciertas decisiones. Opté por el fútbol y no me equivoqué. Este deporte me dio la solvencia económica necesaria para vivir y conformar una familia. No me arrepiento de la elección, aunque el básquet me sigue tirando. Por eso estoy convencido que cuando tenga tiempo voy a volver.

-¿Qué significó Atlético para vos?

- Además de aprender mucho los secretos de este deporte, por contar con un prestigio que otros clubes no lo tienen, es una gran vidriera. Con en el "decano" jugué B Nacional y Argentino A. Hice muchos tantos, me dio chapa de goleador y por eso se me abrieron las puertas en muchos otros clubes.

- ¿Cuántos goles llevás convertido?

- Según mis cálculos, estoy cerca de sumar 300. En 2001 ya tenía más de 140. Creo que estoy a cinco o seis goles de los 300.

- ¿De cuáles te acordás más?

- El que le hice a Central Norte en 1993 cuando debuté en Primera jugando para Atlético Concepción. También fue muy importante el que le marqué de chilena a Douglas Haig en mi presentación en la B Nacional. Con el "decano" también le hice un lindo gol a La Florida: tomé un córner de bolea y marqué el gol. Esos tres creo que fueron los más espectaculares.

-¿Y los cuatro que le marcaste a San Martín en un clásico?

- Fui un afortunado. Lo tomo como anécdota y nada más. Jugando para Tiro Federal también le hice tres goles a San Martín. Creo que son rachas y nada más.

-¿Cuántos años tenés de carrera como futbolista?

- Casi 20 y a todos los disfruté. Tanto en las malas como en las buenas. Al fútbol lo llevo en la sangre.

- ¿Y el problema con el peso?

- Engordo con mucha facilidad. Lucho día a día para estar bien y no subir tanto de peso.

- ¿Te cuidás?

- Muchísimo. Si como de más engordo muchísimo. Durante las vacaciones puedo cometer algún que otro exceso, pero siempre estoy pendiente de mi peso. También me ayuda muchísimo que siempre llevé una vida ordenada.

- ¿Podés jugar sin problemas por tu físico?

- Sí. Este es un deporte de roce y hay que tener físico para que no te lleven por delante. Los rivales que me conocen saben cómo soy en el campo. A los partidos hay que ganarlos y por eso no dudo en apelar al juego fuerte. Afuera soy otra persona. Los roces se acaban cuando termina el partido.

- ¿Te faltó algo en tu trayectoria?

- La verdad es que me hubiese gustado tener una chance de jugar en Primera. No se dio porque me fui de una institución que al año siguiente terminó ascendiendo. Es una decisión que tomé en su momento y no estoy para nada arrepentido.

- ¿Por qué decidiste volver a los "leones"?

- Quiero volver a disfrutar de un ascenso. Los dirigentes están haciendo muy bien las cosas. Trabajan con ganas y eso contagia. Conformaron un buen plantel y aseguraron un buen cuerpo técnico. El certamen será difícil. Hay buenos equipos, pero formamos parte del tercer grande que tiene la provincia y debemos hacerlo notar. Todos queremos dar una vuelta olímpica.

Cristian Fabbiani
Confeso amante de la noche y de los boliches de onda, el "Ogro" se transformó en un ícono de esta clase de futbolistas. Debutó en Primera con la camiseta de Lanús, se fue a Rumania, regresó a Newell's y de allí fue transferido a River. Fracasó en el "millonario" y pasó sin pena ni gloria por All Boys. Actualmente es integrante del plantel de Independiente Rivadavia de Mendoza. A pesar que todavía  no marcó goles en la "lepra", el atacante ya se peleó con los simpatizantes de ese club.

Omar Asad
Formado en Vélez, de la mano de Carlos Bianchi, el delantero se transformó en uno de los jugadores claves del equipo que ganó todo en los años 90. Fue el autor de dos goles inolvidables para los hinchas del conjunto de Liniers: el de la final de la Copa Libertadores de 1994 contra San Pablo y el segundo contra Milan en la Intercontinental. Una lesión en una de sus rodillas lo tuvo a mal traer durante varios años hasta que decidió retirarse en 2002, cuando tenía apenas 31 años.

José Arce
Surgido en San Martín, el delantero es el ejemplo de que en Tucumán también triunfaron atacantes con varios kilos de más. "Mecha", como es conocido en las tribunas de esta provincia, logró dos títulos liguistas con Amalia. Con el "villero" participó en el torneo del Interior. En su trayectoria también figura un fugaz paso por La Florida, cuando el "tricolor" participaba de un certamen nacional. Actualmente integra el equipo de Tucumán Central, que pelea por mantener la categoría.

Paul Gascoigne

Volante central inglés que fue figura en Newcastle, Tottenham, Lazio y Glasgow Rangers, entre otros. Jugador símbolo de la selección de su país, donde jugó 57 partidos.  También se destacó por su carácter díscolo e irreverente, y no pudo desarrollar todo su potencial por su falta de cuidado, las lesiones y su mala conducta fuera de los terrenos de juego. Durante su trayectoria ha tenido frecuentes problemas con el alcohol, enfermedad que se agravó después de su retiro como profesional.

Ronaldo
Considerado como uno de los mejores delanteros de los últimos tiempos, el brasileño siempre tuvo problemas por mantenerse en línea. A pesar de ello, jugó en los clubes más importantes de Europa como Barcelona, Real Madrid, Inter y Milan. Con Brasil, integró el plantel del equipo que ganó el mundial de Estados Unidos 1994, fue subcampeón en Francia 1998 y levantó el trofeo en Japón-Corea 2002. Después de sufrir varias lesiones, se retiró recientemente en Corinthias a los 35 años.

Juan G. Funes
El "Potro" surgió en Huracán, de San Luis, su provincia natal. Triunfó en el fútbol colombiano y regresó a nuestro país para lucir la camiseta de River y ser figura en el equipo que logró la primera Copa Libertadores y la Copa Intercontinental del club en 1986 del club. Tuvo un paso por Olympiakos (Grecia) y Nantes (Francia), país donde le descubrieron un soplo en el corazón. Boca no lo contrató por ese problema. Jugó en Vélez y murió de un infarto en 1992, a los 28 años.